MÓDULO 01 DE 08 · 2 MIN
El inconsciente
La mayor parte de lo que haces ocurre sin que lo decidas.
1 En 30 segundos
Tu cerebro procesa muchísimo más de lo que llega a tu conciencia. Reconoce caras, interpreta tonos, anticipa peligros y te inclina hacia unas opciones antes de que pienses en ellas. Lo consciente llega después y, muchas veces, se limita a explicar lo que ya ha pasado.
2 Cómo funciona
Piensa en conducir por una ruta conocida: llegas a casa y no recuerdas el trayecto. Tu cerebro ha tomado cientos de microdecisiones sin consultarte. Es su forma de ahorrar energía: lo que se repite se automatiza.
El problema es que también automatiza preferencias y juicios. Algo que has visto muchas veces te parece mejor, aunque no sepas por qué. Y cuando te preguntan el motivo de una decisión, tu mente construye una explicación razonable, sea o no la verdadera.
3 Lo que demuestran los experimentos
de las personas notó en el momento que le habían dado la cara que había rechazado. Aun así, explicaron con detalle por qué la habían «elegido».
Johansson y colaboradores (2005), ScienceVer algo repetidas veces hace que te guste más, incluso cuando se muestra tan rápido que no eres consciente de haberlo visto.
Kunst-Wilson y Zajonc (1980), ScienceUn trabajo clásico mostró que las personas no saben identificar qué influyó de verdad en sus juicios, pero dan explicaciones con total seguridad.
Nisbett y Wilson (1977), Psychological ReviewOjo con los efectos «mágicos»: un famoso estudio según el cual leer palabras sobre la vejez hacía caminar más despacio no se pudo replicar cuando se midió con cronómetros automáticos. Doyen y colaboradores (2012), PLoS ONE
4 Mito y realidad
«Solo usamos el 10 % del cerebro» o «el 95 % de lo que decidimos es inconsciente».
Las imágenes cerebrales muestran actividad en todo el cerebro, también en reposo. Y la cifra del 95 % circula sin un estudio que la respalde. Lo demostrado es más interesante: buena parte del procesamiento es automático y nuestras explicaciones no siempre son fiables.
5 Pruébalo
Antes de tu próxima compra importante, apunta en una nota por qué la eliges. Repásala una semana después: verás si tus razones eran las mismas.
Estudios citados
